Se cotiza
La cotización se arma con productos del catálogo y servicios con precio, y el total se calcula solo. Queda en el pipeline con su estado, y el sistema avisa si se demora en vez de esperar que alguien se acuerde.
Comercial, facturación, cobranzas, stock, órdenes de trabajo, recursos humanos y flota en una sola plataforma web.
Es el sistema real cargado con una empresa de ejemplo. Se entra y se toca.
Redix no salió de un laboratorio. Lo construimos para administrar Zeus Seguridad, nuestra propia empresa, y hoy corre toda la operación: se factura, se cobra, se controla el stock, se liquidan los sueldos y se sigue la flota desde acá.
Cada función existe porque hizo falta resolver un problema real, no porque quedaba bien en una lista. Eso es lo que lo diferencia de un producto genérico: está probado donde más duele, en la administración diaria.
Es el recorrido completo de una instalación dentro del sistema. Cada pantalla hereda los datos de la anterior: lo que se carga una vez no se carga nunca más.
La cotización se arma con productos del catálogo y servicios con precio, y el total se calcula solo. Queda en el pipeline con su estado, y el sistema avisa si se demora en vez de esperar que alguien se acuerde.
La cotización aprobada se convierte en orden de trabajo: arrastra el cliente, la sucursal y lo cotizado. Se le asigna el técnico, se le entregan los materiales con remito y el stock sale del depósito en ese momento, no cuando alguien lo anota.
El técnico rinde lo que usó y lo que sobró: el material vuelve al depósito o se imputa a otra orden, y las horas reales quedan cargadas. Con la orden cerrada se emite el comprobante, que ya nace en la cuenta corriente del cliente con su vencimiento.
Nueve módulos sobre los mismos datos. No hay que exportar de uno para importar en otro.
El sistema es el mismo. Lo que cambia es si incluye o no el circuito de puestos, partes diarios y liquidación de horas, que sólo hace falta cuando se factura por gente cubriendo un servicio.
Para comercios, distribuidoras, industrias y estudios: empresas que facturan productos y trabajos.
Incluye el circuito administrativo completo:
Para empresas de seguridad, limpieza, mantenimiento y todo servicio que factura horas de gente en un puesto.
Todo lo de Base, más el circuito de horas:
El abono no cambia por sumar gente: pagás el sistema, no las sillas. La instalación y la carga de tus datos van aparte, una sola vez.
Sin límite de usuarios. Incluye las actualizaciones, los respaldos y el soporte. La instalación y la carga inicial de datos se cotizan aparte según cuánto haya que migrar.
Avisos automáticos por email cuando una cotización se demora, cuando un cliente entra en deuda, cuando vence una póliza o una habilitación. No dependés de acordarte.
No hay perfiles rígidos. Se define qué puede hacer cada persona en cada módulo, con excepciones individuales cuando hacen falta.
Cada movimiento guarda quién lo hizo y cuándo. Ante una diferencia, se reconstruye qué pasó en lugar de discutirlo.
Al ser desarrollo propio, se agregan módulos y campos a medida del negocio. No hay que amoldar la empresa al software.
Tipos de comprobante, retenciones, FCE MiPyMEs, débito automático y convenios laborales. Nada traducido de afuera.
Copias de seguridad automáticas de la base y de los archivos, con restauración probada. Y un aviso si alguna copia se atrasa.
No son proyecciones: es lo que hay hoy dentro del sistema funcionando.
Las tres primeras aparecen en cada conversación. Preferimos contestarlas acá.
La instalación del sistema es cuestión de horas: se crea tu base, se configuran tus datos fiscales, tus usuarios y tus permisos, y queda andando en tu propia dirección web.
Lo que manda el plazo es la carga de tus datos, no el software. Si tenés el catálogo y los clientes en una planilla, es cuestión de días. Si hay que sacarlos de un sistema viejo, lo miramos antes y te lo decimos con números, no con promesas.
Sí, y sin pedir permiso. El sistema exporta a Excel desde casi todas las pantallas, y podés bajarte una copia completa de la base cuando quieras.
No hay formatos cerrados ni datos secuestrados. Son tuyos.
Es la pregunta correcta y casi nadie la hace en voz alta. La respuesta tiene dos partes.
Tus datos no dependen de nosotros: viven en tu propia base en Supabase, con respaldos automáticos diarios de la base y de los archivos, y con la restauración probada de verdad —no en teoría—. Podés tener esas copias en tu poder.
Y el sistema tampoco es una caja negra: corre sobre PostgreSQL, que es el motor de base de datos más usado del mundo. Cualquier programador puede tomarlo.
No, y preferimos decirlo antes que después. Redix registra los comprobantes —A, B, C, M, E y sin comprobante—, los notas de crédito, la cuenta corriente y la cobranza, y lee los PDF que ya emitís para cargarlos solo.
La emisión con CAE se sigue haciendo donde la hacés hoy. Si en tu caso eso es un problema, es mejor saberlo en la primera charla.
Sí. Se entra desde el navegador, sin instalar nada, y las pantallas se adaptan a la pantalla del teléfono. No hace falta estar en la oficina para ver cómo viene el mes.
La demo es el sistema real, cargado con los datos de una empresa ficticia: clientes, comprobantes, stock, órdenes de trabajo y personal. Dejanos tus datos y te pasamos el acceso.
Si preferís que te lo mostremos, coordinamos una reunión sobre un caso real de tu empresa: te mostramos el circuito completo y analizamos juntos qué módulos te sirven y cuáles no.